lunes, 17 de marzo de 2014

Prensa: Los Estudiantes, más arriba


La hermandad celebró un acto oficial de acogida a noventa nuevos cofrades y entregó sus distinciones


Ángel FIDALGO  | 17.03.2014


El Cristo de la Misericordia, tras ser colocado delante del altar por la escolta de legionarios.
(Fotografía: Miki López)


"Bajo la protección de María: Dios lo quiere". La Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Misericordia, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, María Santísima de la Esperanza y San Francisco Javier, "Los Estudiantes", celebró ayer en su sede canónica, la iglesia de San Francisco Javier de la Tenderina, su función principal de instituto de la hermandad.



En el transcurso de un acto tan piadoso como solemne, los setenta nuevos hermanos hicieron personalmente el juramento de reglas, ante el altar y bajo la imagen del Santísimo Cristo de la Misericordia. Faltaron veinte nuevos cofrades, que por distintas razones no pudieron asistir.

En primer término, un legionario y, arriba, la Agrupación Musical "San Salvador".
(Fotografía: Miki López)

La escolta legionaria, como es tradición en la hermandad, fue la encargada de entrar en la iglesia con el Santísimo Cristo de la Misericordia a hombros, seguida de la Agrupación Musical "San Salvador", de cornetas y tambores.

El párroco y director espiritual de la hermandad, Alberto Reigada, tras dar la bienvenida a los hermanos cofrades, que llenaron el templo, les advirtió de los compromisos y obligaciones a los que están sujetos, de los que además tendrán que dar ejemplo, "porque pertenecer a esta hermandad es también dar testimonio de fe".

Raúl Willy, de la Agrupación Musical "San Salvador", tocando "Silencio".
(Fotografía: Miki López)

Y así lo manifestó también a los nuevos hermanos, que recibieron sus medallas, acompañados hasta el altar por sus madrinas y padrinos, que los conducían cogidos por el hombro izquierdo. La hermana más pequeña, sólo diecisiete días, fue Carla Onís Díaz, y fue la que recibió más aplausos.

En el centro del altar, el hermano mayor, Ramón de Cangas, con el concejal Gerardo Antuña a su derecha y el sacerdote Alberto Reigada a la izquierda, fue el encargado de poner las medallas a los nuevos cofrades. Fue un momento especialmente emotivo.

Después se entregaron los honores y distinciones que anualmente concede la Hermandad de los Estudiantes. Las religiosas del colegio Amor Misericordioso, de Colloto, fueron nombradas hermanas de honor, igual que la comunidad de las Esclavas del Sagrado Corazón, que tienen la capilla en la calle Toreno, donde está la sede de la Adoración Perpetua.

Después se le impuso la medalla honorífica de la hermandad a Fernando Llenín, párroco de la iglesia de San Francisco de Asís, que también es sede de la Virgen titular de la Hermandad de los Estudiantes, María Santísima de la Esperanza.

El nombramiento de hermano distinguido fue entregado al cofrade astur-mexicano Eduardo Rodríguez, benefactor de la hermandad. Además, la cofradía entregó sus menciones a las personas que a lo largo del año se distinguieron por trabajar para la hermandad. Un acto para calentar motores con vistas a la Semana Santa.

Diario "LA NUEVA ESPAÑA":

No hay comentarios:

Publicar un comentario