jueves, 30 de octubre de 2014

Dejaron las redes y fueron tras Él



Otro año más, y como es tradicional por el mes de noviembre, en la Hermandad y Cofradía de Los Estudiantes se ha ataviado a Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, con la indumentaria alegórica de "Pescador de Hombres, Pescador de Almas", que ha sido diseñada por el Prioste y Vestidor de la misma, D. Ígor Freijoó González, siguiendo el relato evangélico de San Marcos 1, 16-20, que nos presenta, en los primeros capítulos, esta perícopa que describe el encuentro de Jesús a sus discípulos:

Andando junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. Y dejando luego sus redes, le siguieron. Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca, que remendaban las redes. Y luego los llamó; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron.



Este año su vestidor, ha querido reflejar el momento de “Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres”, la imagen del Señor de la Sentencia abre sus brazos para acoger a sus discípulos, así como a cuantas personas ya no están con nosotros, pues ya están con el Padre en el Reino de los Cielos, disfrutando de la vida eterna. Asimismo a sus pies se encuentran unas redes que son un fiel testimonio de esos hombres que lo han seguido dejándolo todo para compartir con él la gloria eterna.








Él los invita personalmente con una Palabra eficaz que deja los corazones al descubierto. El Padre al enviarnos a su Hijo nos dice su última Palabra, la más entrañable, su Palabra Eterna que está (apud Deum) en su seno, aquella que existía en el principio y era Dios, su Hijo. Ella es una Palabra desbordante, ninguna otra será necesaria  hasta el final de los tiempos. Ella es luz para nuestro camino, y al tiempo que nos esclarece el misterio de Dios, nos revela el destino eterno del hombres.



Fotografías: Luis Rosal


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