domingo, 7 de agosto de 2016

Fue Noticia en 2009: Los Estudiantes entran en la historia

Miles de ovetenses se volcaron con la procesión del Cristo de la Misericordia, que sale de La Tenderina, con momentos dramáticos como la subida de la cuesta de La Vega

J. N. - Lunes, 6 de abril de 2009

El Arzobispo recibe a la procesión, en la Catedral. 



Como la subida del Tourmalé. En cinco minutos y cuatro segundos, los 39 costaleros de la cofradía de los Estudiantes culminaron ayer la Cuesta de la Vega, soportando sobre su cerviz 30 kilos cada uno. A ambos lados de la calle, miles de ovetenses les animaron, como si se tratara de una gesta deportiva. Era mucho más: la joven cofradía de San Javier de la Tenderina, con sólo tres años de existencia, entró ayer en la historia de Oviedo y logró conmocionar a la ciudad. La única hermandad del norte de España que procesiona al estilo sevillano trianero, con el paso a costal, recorrió las calles de la capital, y sacó a la calle a miles de fieles, de todo tipo y color. Fueron tres horas de intenso esfuerzo y gran belleza, que comenzaron a las cinco de la tarde, en San Javier de la Tenderina. «Es un derecho ciudadano y un deber cristiano», definió el párroco, Alberto Reigada. Poco después, los caballeros legionarios sacaron la imagen de la iglesia, tumbada, a los sones del himno de la Legión, «Soy el novio de la muerte», y la colocaron en el paso. La procesión echó a andar.


Junto a los costaleros, los cofrades y penitentes, entre ellos el concejal de Juventud, Gerardo Antuña, que procesionó con capuchón y cinturón de esparto.

En las ventanas, muchas banderas saludaron el paso de la procesión: las había españolas y asturianas, y también de países de América Latina. Algunos que no tenían a mano la bandera nacional se animaron igualmente, y colgaron en sus ventanas manteles.

En la procesión también se dejaron ver el concejal de Urbanismo, Alberto Mortera, y el de Cultura, José Suárez Arias-Cachero, que expresó su entusiasmo en momentos especialmente dramáticos, como la dura subida de La Vega, una «chicotá» -espacio en el que los costaleros no pueden parar- de especial crudeza. También acudieron vicerrectores de la Universidad a apoyar a los Estudiantes, como Santos González o Julio Antonio González.


Homenaje

En la Catedral, descanso y homenaje a doña Tránsito Carral, madrina de la Cofradía, fallecida el año pasado. El arzobispo, Carlos Osoro, recibió a la procesión. Los costaleros pudieron descansar durante el homenaje, que se realizó ante cientos de personas que llenaron la plaza de la Catedral ovetense, para asistir a la primera procesión. 

Los legionarios

Doce caballeros legionarios sacaron al Cristo de la Misericordia de la iglesia de San Javier de la Tenderina. Los costaleros, arrodillados, se preparaban para el esfuerzo de llevar durante tres horas el pesado paso sobre la séptima vértebra cervical. Eran las cinco de la tarde, y el Cristo fue colocado en el paso, a los sones del himno de la Legión, «Soy el novio de la muerte». Después, la procesión comenzó a andar.

Encuentro

Otro de los momentos emocionantes de la procesión se vivió en la plaza de Feijoo, cuando los cofrades sacaron a la Virgen de la Amargura a saludar al Cristo de la Misericordia. Las dos imágenes «bailaron» durante el encuentro. En el tránsito de Santa Bárbara, para pasar bajo el arco, los costaleros tuvieron que arrodillarse, y recorrer así ocho metros, uno de los momentos que más expectación despertaron entre los asistentes.








No hay comentarios:

Publicar un comentario