lunes, 2 de enero de 2017

Arte Cofrade: Tirao Carpio habla sobre el Lector de la Sentencia de Oviedo



La Sentencia, dramático momento, tras los azotes y corona de espinas, diciendo repetidamente Pilato “ningún delito encuentro yo en el”. Las gentes quieren sangre, sangre total.



En la Sentencia la fantasía compositiva y artística va de forma libre e incorporamos una nueva figura al misterio, en los relatos evangélicos no aparecen figuras definidas, pero alguien tuvo que leer la sentencia a la multitud allí congregada, por orden del Señor procurador- texto de la Sentencia- El Judío o Sayón que le se presenta en esta escena del misterio, enérgico con gesto agrio y contundente, voceando la sentencia dictada, se representa este momento con el esternocleidomastoideo en tensión, así como el elevador de la escápula y el omohioideo, las venas muy acentuadas, mostrando el cuello del Sayón en plena tensión.

Dentro del misterio de la Sentencia, es una figura que se ha pretendido dar dinamismo al conjunto, siendo alguien que realiza una acción digamos simple como es la lectura y para queacolitos0 no resultase estática y dado que es uno de los momentos cruciales de la Semana Santa, el momento que se dicta la pena de muerte a Jesús, el sayón no pasa desapercibido se adelanta, anda hacia la multitud leyendo en alta voz, gritando la sentencia de Jesús, mostrándose en cuatro puntos claves , gesto del rostro, tensión en el cuello, las manos que sujetan o agarran el pergamino y la pierna izquierda iniciando el paso hacia delante, el pie apenas apoya en el suelo, sutilmente se alza dando la sensación de movimiento y la ruptura del equilibrio para dar el siguiente paso.


Esta obra esta esculpida en madera de cedro real, ensamblada y ahuecada las maderas, para ofrecer una estabilidad material y a su vez una suficiente consistencia, como el resto del conjunto realizado hasta el momento. Estucada con carbonato cálcico aglutinado con resina de alta resistencia y elasticidad que conforma una base adecuada para poder realizar la siguiente fase que es la policromía al óleo, siendo una primera mano aguada para empezar a entonar la carne y claroscuros, y una segunda mano para perfilar las veladuras y distintos tonos que le otorgan unas características propias y únicas.

 Texto: José Miguel Tirao Carpio.
Fotografías: José Luis Montamarta.

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