sábado, 15 de julio de 2017

Málaga: Juan Vega realizará el grupo escultórico de Jesús del Santo Suplicio de Zamarrilla



En la noche del viernes 14 de Julio de 2017, tuvo lugar el Cabildo Extraordinario de Hermanos con motivo de la presentación del proyecto de la futura salida procesional de Nuestro Padre Jesús del Santo Suplicio, de la Hermandad de Zamarrila, en en el que fue aprobado mí propuesta de grupo escultórico.

Cristo del Santo Suplicio
Obra de Francisco Palma Burgos


MEMORIA DESCRIPTIVA
Han sido varias las posibilidades que he calibrado con respecto al número de personajes y composición de la escena a representar, aunque he tenido muy claro desde un primer momento que ambos elementos deben quedar claramente subordinados a la imagen principal del sagrado Titular, que es quien, por encima de todo, ha de destacar. Es por ello que en el boceto que he modelado en barro, se puede observar que el foco de atención y el centro físico del conjunto queda ocupado por el Cristo del Suplicio; algo que he intentado conseguir no solo por el espacio preferencial que éste ocupa, sino por el dinamismo y los volúmenes con los que he concebido a los figurantes, de tal modo que la composición establecida respeta las líneas de perspectivas de cada uno de ellos, sin estorbarse ni ocultarse mutuamente en ninguno de los ángulos en los que se contemplen. El grupo en su integridad queda conformado por una estructura casi piramidal que parte diagonalmente desde la cabeza del Señor, creando así un efecto que ofrece grandes posibilidades plásticas y expresivas. Técnicamente he de manifestar que el boceto que pueden enjuiciar lo he realizado a escala 1:7, ajustándose holgadamente a la superficie disponible en el trono donde está previsto que se procesione el Cristo del Santo Suplicio y acordes a las medidas que me han sido ofrecidas por la comisión. 




Para desarrollar este episodio pasionista, me he basado en los relatos evangélicos haciendo converger las distintas versiones en todo lo tocante al despojo de las vestiduras del Redentor. Según narra San Juan, los soldados hicieron cuatro lotes con sus ropas para repartírselas, práctica habitual que servía como compensación a su servicio. De ahí que en el pasado se forjara como sinónimo para calificarlos el término de “sayones”, que deriva de las sayas, que por extensión definían a todas las prendas de las que se apropiaban cuando asistían a las ejecuciones públicas. El mismo citado evangelista señala que siendo la túnica que vestía el Señor de una sola pieza, sin costuras, prefirieron rifarla a rasgarla en varios pedazos (San Juan, 19, 23), decisión que los místicos consideraron como una alegoría de la unidad de la Iglesia que nadie puede romper. 



Este texto es la base de mi propuesta plástica, que en aras de una mejor comprensión iconográfica, altera ligeramente la cronología de este último suceso, para enfocarla exclusivamente en cuanto rodea al momento en que Cristo es privado de sus ropas, el destino de las mismas y su significado simbólico. Por ello el misterio que he concebido queda determinado con seis figurantes, todos ellos soldados romanos, si bien para conseguir diversidad y romper la monotonía, los he concebido con indumentarias distintas. Por una parte dos de ellos presentarían la impronta habitual tan del gusto cofrade, compuesta de corazas y cascos repujados, capas y demás aditamentos, y los otros dos restantes lucirían atuendos más simples compuestos de tunicelas cortas y petos de cuero y con las cabezas descubiertas, con lo que quedarían distinguidas dos clases de rangos en la soldadesca, una formada por los meros ejecutores del castigo, o sayones en el sentir popular, y otra con los que efectuaban las labores de vigilancia y supervisión de la condena. 



De esta forma el sayón más inmediato al Señor queda ubicado a su siniestra y en ademán de desnudarlo, mientras que a la derecha y precediéndole aparece un legionario que aferra con una de sus manos la atadura que ha usado camino del Calvario para conducirlo y con la otra muestra el letrero o “titvlvs” del INRI que posteriormente será clavado en la cruz para manifestar los cargos que concurren en quien van a ejecutar. Este personaje me parece especialmente relevante porque su cometido le permite a la vez interactuar con el público que esté contemplando el grupo procesional y al que va dirigido la ostentación que hace de la tablilla trilingüe. En el suelo, y colocada en eje, está la cruz en cuyos ambos extremos verticales se sitúan otros dos sayones que arrodillados se afanan con los preparativos previos a la crucifixión, lo que delatan las cuerdas que maneja el primero, destinadas a alzar el madero, y el segundo, en la parte posterior del trono, abriendo los agujeros para facilitar la fijación de los clavos. Cierra la composición dos legionarios que erguidos aparecen ajenos a lo que acontecen, distraídos, porque se han hecho con las otras prendas que vestía Cristo y están decidiendo repartírselas a suerte, lo que se refleja claramente en la actitud de uno de ellos que señala con un dedo el dado que utilizarán para este fin.



TECNICAS DE EJECUCION
La técnica a utilizar en este proceso es la de talla en madera de cedro real con acabados de policromía al oleo según las técnicas de la imaginería tradicional, teniendo como referencia y buscando siempre que sus volúmenes y estética casen con la impronta de la imagen titular.


Fotografías y Texto:  JUAN VEGA ORTEGA

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