La decisión del Ayuntamiento de adelantar una hora y media la salida libra al desfile de la lluvia: "Hay más gente que nunca", dice el alcalde.
Félix Vallina - 05 ENE 2026
La lluvia se contuvo hasta el final de la cabalgata de Reyes y no hizo tanto frío como vaticinaban los partes meteorológicos. Lo que sí se desató en Oviedo durante el desfile de la comitiva real fue un tsunami humano, una marea de vecinos y visitantes que inundó las calles de la capital asturiana para ver de cerca a Melchor, Gaspar y Baltasar. Más de 75.000 personas, según la Policía Local, se arremolinaron en torno al vallado del recorrido superando así todas las expectativas. "Está Oviedo a tope, hay más gente que nunca a pesar de que amenazaba muy mal tiempo. Ha sido todo un éxito", aseguraba Canteli tras la tradicional ceremonia de Adoración al Niño Jesús en la plaza de la Catedral.

