El Tifón Haiyan, que el pasado 8 de noviembre azotó el
centro de Filipinas con vientos de 275 km/h y olas de seis metros, ha dejado
tras de sí un rastro de destrucción masiva en varias islas del país.
Según informes gubernamentales, un total casi 10 millones de
personas se han visto afectadas en 39
provincias del país. El Gobierno ha registrado 1.798 personas fallecidas
(aunque siguen haciéndose pronósticos que hablan de más de 10.000), 2.582
heridos y 82 desaparecidos. Es posible que la cifra aumente a medida que las
operaciones de limpieza de escombros avancen
y las comunicaciones se restablezcan.
