Alberto Reigada, párroco de San Francisco Javier de la Tenderina, uno de los templos más activos de la ciudad durante la Semana Santa, hace una reflexión sobre las tensiones que se han producido entre las distintas cofradías y hermandades del municipio y que llevó, en un principio, a cancelar el pregón que desde hace décadas abría el inicio de los actos religiosos
Mundanidad espiritual
Sobre el "elitismo narcisita" de algunos grupos de católicos
Sábado 21 de Marzo de 2015
Una de las tentaciones, que destaca el Papa Francisco en Evangelii Gaudium, es la mundanidad espiritual. Definiéndola como “buscar, en lugar de la gloria del Señor, la gloria humana y el bienestar personal” (EG 93) y advierte en este mismo número, citando a H. de Lubac, que si ésta invadiera la Iglesia “sería infinitamente mas desastrosa que cualquier otra mundanidad simplemente moral”.
Afirma que esta mundanidad se alimenta en la fascinación del gnosticismo, en una fe encerrada en el subjetivismo y otra fuente de alimentación es el neopelagianismo autorreferencial y prometeico, en donde se sienten seguros por ser inquebrantablemente fieles a cierto estilo católico propio del pasado. Una supuesta seguridad que da lugar a un elitismo narcisista y autoritario, que en lugar de facilitar el acceso a la gracia, se gastan las energías en controlara los otros.
Para discernir estas actitudes es necesario descubrir como se manifiesta: en algunos lo hace en un cuidado ostentoso de la liturgia y ritos, en donde la Iglesia se convierte en una pieza de museo. En otros es la vanagloria de realizaciones autorreferenciales. También, dice el Papa, puede estar detrás de una intensa vida social. O bien en un funcionalismo empresarial haciendo de la Iglesia la rigidez de unas estadísticas o planificaciones sin Espíritu.