Pasado el sábado, al alborear el primer día de la semana (Mt 28,1). El relato evangélico cuenta que, allí mismo, las mujeres que seguían a Jesús recibieron la gran noticia: Ha resucitado de entre los muertos y va por delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis. (Mt 28, 5b). Sin embargo, no es suficiente que ellas conocieran este acontecimiento. También es necesario que todos los discípulos lo sepan: No temáis: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán (Mt 28, 10). Jesús el Nazareno HA RESUCITADO.
