Cientos de feligreses participan durante 15 horas en el besapié a Nuestro Padre Jesús, uno de los actos más seguidos en Cuaresma
Devoción eterna hacia el patrón de los oriolanos. Desde primera hora de ayer y hasta casi la medianoche, cientos de feligreses de Orihuela se acercaron a la iglesia de las Santas Justa y Rufina para mostrar sus respetos a Nuestro Padre Jesús y encomendarse a él en plena Cuaresma. El templo acogió ayer el besapié organizado por la Orden Franciscana Seglar y Muy Ilustre Mayordomía, un acto sencillo y silencioso pero cargado de simbolismo que permite a los devotos acercarse a la venerada imagen.
