El mes de junio es especialmente significativo para los católicos porque está dedicado al Sagrado Corazón de Jesús, un símbolo profundo del amor divino y la misericordia de Cristo hacia la humanidad. Esta devoción tiene sus raíces en las revelaciones privadas de Santa Margarita María Alacoque en el siglo XVII, quien experimentó visiones de Jesús y recibió de Él el mandato de promover esta devoción en la Iglesia.
.jpg)