La imagen, bendecida por Pablo VI en el santuario portugués, regresa a Oviedo después de 35 años
05.06.2014
Ángel FIDALGO La imagen de la Virgen Peregrina de Fátima llegó ayer por la mañana a Oviedo después de treinta y cinco años de ausencia. Y lo pudo hacer en esta ocasión gracias a una visita que fue auspiciada por el apostolado de Fátima de la diócesis de Oviedo, que había pedido al consejo diocesano de misiones de la Hermandad de Nuestra Señora de Fátima que la imagen de la Virgen portuguesa, que fue bendecida por el Papa Pablo VI durante su visita al santuario luso y que está recorriendo distintas ciudades españolas, no se olvidara de la capital del Principado.
La Virgen Peregrina de Fátima, ayer, en la Catedral.
Esta visita piadosa era tan esperada en la ciudad que hizo que cientos de fieles acudieran desde las once de la mañana a la santa iglesia basílica catedral de San Salvador para recibir a la Virgen Peregrina y después para participar en el santo rosario, al que siguió una eucaristía. La imagen de la Virgen de Fátima, situada en la parte derecha del altar mayor, presidió la misa, oficiada por el deán-presidente del cabildo de la catedral de Oviedo, el canónigo Benito Gallego.
