Monte Naranco. Oviedo
Cuando por primera vez me invitó Purita de la Riva a presidir la santa Misa en este lugar, me dijo una palabra que yo no conocía: “acompáñenos a la Jira del Sagrado Corazón”. ¿Una “jira”? Busqué en el Diccionario de la Lengua Española y leí esta definición: “banquete o merienda, especialmente campestres, entre amigos, con regocijo y bulla”. ¡Caramba –me dije–, cuando la vi relacionada con una romería en honor al Corazón de Jesús! Y entonces, sencillamente, pregunté, y me explicaron que la “jira” es un modo popular de irse de campo con gente cercana, y concluir así algún tipo de festejo social e incluso religioso. No se trata de vagar por vagar por esos mundos de Dios, sino ponerse en marcha a donde vale la pena llegar sabiendo que al final de ese camino somos bendecidos por Dios.