La efigie de Nuestro Señor Jesús del Gran Poder, representa el momento doloroso de Cristo en el trance de llevar sobre sus hombros la Santa Cruz rumbo al calvario. Mide la talla 1,81 cm., estando realizada en madera de pino y cedro. Su autor supo conjugar en ella el dolor de Cristo hombre y el Poder de Cristo Dios. Es una imagen única, su patetismo, la fuerza desgarradora de su impresionante zancada, su tremenda agonía y sufrimiento portando sobre sus hombros la Cruz de nuestros pecados, la pérdida de policromía en su rostro, las callosidades en los dedos de pies y manos, un tímpano reventado que provoca el gran borbotón sanguinolento, la espina que atraviesa el arco supraciliar izquierdo y la corona de espinas en forma de serpiente, en clara alusión del pecado original. El Autor concibió la expresión dramáticamente atormentada que nos haría apartar nuestros ojos al mirarle, pero de sus ojos mana al mismo tiempo un cálido efluvio de Amor y una firme convicción de perdón.
