Como cada 15 de agosto, la Virgen de los Reyes, patrona general de Sevilla y su Archidiócesis, paseó su divino semblante por la capital andaluza en el día de la Asunción. A las 8 de la mañana el paso de la Santa Madre de Dios paró sus zancos en la Puerta de Palos, para que desde la Giralda se diera la octava hora con el repique de campanas.
