Los comunidad hebrea de Asturias, en plena celebración de su Pascua ("Pésaj"), colabora con la residencia del Naranco "por el bien común"
Sor Francisca Arredondo recibe a Viorica Musatovi, de la comunidad judía en Asturias, y a un repartidor, a su llegada a la residencia de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados con material sanitario. JULIÁN RUS
E. VÉLEZ - 9 abril 2020
La comunidad judía en Asturias celebró ayer el inicio de su Pascua de manera atípica y en soledad. La "Pésaj" sirve para conmemorar la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud de Egipto, pero también para que las familias se reúnan alrededor de una mesa con los abuelos como anfitriones. La crisis sanitaria por el coronavirus ha impedido a muchos estrechar físicamente los lazos sanguíneos, pero no ha acabado con el espíritu de toda fiesta judía: las obras sociales y la ayuda al prójimo. Por eso, la comunidad donó material sanitario a la residencia de mayores que gestionan las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, en la avenida de los Monumentos (Naranco). En concreto, setenta mascarillas, treinta cajas de guantes y 126 geles hidroalcohólicos que pagaron de su bolsillo a la empresa Proyma, con base en Tremañes.