La procesión del Jesús Resucitado cierra la Semana Santa con la marcha de todas las cofradías y hermandades de la ciudad
06.04.2015
Procesión del Domingo de Ramos. Luisma Murias
J. MORÁN Capuchones y capirotes en las manos, y no sobre la cabeza, y damas con mantilla blanca, eran lo signos del día de gloria en la procesión del Jesús Resucitado que ayer organizó la Junta de Hermandades y Cofradías de la Semana Santa. Un solo paso: el Jesús Resucitado de la extinta Cofradía de El Salvador, perteneciente al patrimonio de la Catedral; pero todas las cofradías de la ciudad en la procesión, y en un orden inverso a su antigüedad.