La marcha procesional para cornetas y tambores, compuesta por Bienvenido Puelles
Oliver, "Requiem, a Juan Vizcaya Vargas", como indica su título,
está dedicada a un grande de la Semana Santa sevillana, Juan Vizcaya, quien falleciera a la edad de 35 años en
accidente de circulación el domingo 14 de noviembre de 1976, cuando regresaba de
la aldea del Rocío. Esta composición de Requiem para cornetas y tambores, fue escrita por Bienvenido Puelles Oliver en memoria de una de las figuras más singulares de la Semana Santa de Sevilla, en lo relativo al mundo del costal y la trabajadera.
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Histórica fotografía de la Cuadrilla del Soberano Poder ante Caifás, tomada el Martes Santo de 1976,
cuando por causa de la lluvia el paso tuvo que refugiarse el Lunes Santo en la Iglesia de la O.
Abajo, a la derecha, Juan Vizcaya Vargas junto con Luis Ortega Bru en el comienzo de la leyenda...
(Fotografía: micallejuela) |
Aquella Semana Santa de 1976, el Cristo del Soberano Poder ante Caifás regresó, en loor de multitudes, a su Parroquia de San Gonzalo, tras no poder realizar su corporación la Estación de Penitencia en la tarde del Lunes Santo, debido a la lluvia. El paso se refugió en la Iglesia de la O, y desde allí partió la mañana del Jueves Santo hasta su sede canónica. Al frente de la cuadrilla de Costaleros, iba Juan Vizcaya Vargas, quien nunca pudo llegar a la Campana, ni hacer Estación de Penitencia en la Santa Iglesia Catedral al frente de la Cuadrilla del Soberano.