Publicado el 15/4/2014
La nueva Cofradía del Discípulo Amado sorprende en su nueva procesión con Jesús de Medinaceli, un paso llevado a costal en un desfile muy sureño que superó las cuatro horas.
Pareció por algún momento que el Pisuerga se vistiera de Guadalquivir y que la calle de Santiago cambiara de nombre para llamarse Sierpes. Y es que la nueva procesión de la Cofradía del Discípulo Amado y Jesús de Medinaceli tuvo tintes sureños, especialmente con su paso a costal que en algunos pasajes de su larga procesión (más de cuatro horas) levantó aplausos y hasta vítores, algo a lo que no están muy acostumbrados en los desfiles penitenciales vallisoletanos.