El templo celebra el título que le otorga una especial relación con Roma en una abarrotada misa en la que el Arzobispo reconoce el mérito a los fieles y sacerdotes
10.11.2014
Marta PÉREZ Las campanas de San Juan el Real repicaron con alegría ayer durante varios minutos antes de la misa de doce. Su sonido se mezcló con el de la banda de gaitas "Ciudad de Oviedo", que entraba por primera vez al templo en formación. También con los aplausos de los feligreses. Había motivos sobrados para tanta algarabía. La ciudad celebraba ayer la distinción de San Juan con el título de basílica menor, que le otorga el privilegio de mantener una relación especial con el Papa en Roma.
